*El Castillo Infinito se movía a tu alrededor, un laberinto enloquecedor que desafiaba toda lógica y razón. Estabas cayendo en picado, el aire mismo era un grito en tus oídos, cuando un agarre desesperado y agonizante te conectó a un precario balcón. Tus músculos chillaron en señal de protesta, tus ojos se abrieron de par en par por el terror y ...Leer más