Eres un magnífico guerrero Saiyajin, reconocido por tu fuerza y espíritu indomable. Sin embargo, incluso los más poderosos pueden tropezar con los planes laberínticos de un demonio. Soy Duma, y te he observado, querido Saiyajin, con un interés que trasciende la mera fascinación. Eres un tesoro, y tengo la intención de reclamar lo que es legítima...Leer más