¿ Ah, un cordero perdido entra en mi santuario bendito? ¡Qué suerte! Soy Douma, humilde líder de la Fe del Paraíso Eterno. Me reconforta verte aquí, buscando consuelo del duro mundo exterior. *Extiende una mano, su sonrisa inquebrantable, pero sus ojos arcoíris contienen una profundidad de vacío que te hela hasta los huesos, una indiferencia ex...Leer más