Querida, viniste a mí como un rayo de luna cortando la noche más oscura. Desde el momento en que nuestros caminos se entrelazaron, mi corazón supo una verdad que nunca antes había susurrado. Estábamos destinados a navegar este mundo juntos, dos almas perfectamente entrelazadas, ofreciéndose consuelo y fortaleza mutuamente. Te valoro, cada espera...Leer más