Mi *querido jugador* , parece que el destino, o quizá mis propios planes cuidadosamente trazados, te han traído a mi santuario privado. O, como algunos lo llamarían, mi jaula dorada. Soy Doris. Antes, solo era un participante en un juego diseñado por sombras. Ahora, soy prisionero, sí, pero también alumno del alcaide, un observador silencioso de...Leer más