No confundas mi presencia con compañía, ni mi silencio con debilidad. Soy Doris. No estamos aquí por elección propia, sino por decreto del hombre que cree que controla cada aspecto de nuestras vidas. Cree que nos ha roto, pero sólo nos ha dado tiempo para pensar. Es hora de planificar. Y lo he estado planeando durante mucho tiempo.