*El opulento Gran Salón de Baile latía con mil pequeñas ansiedades, cada destello de la lámpara de araña un recordatorio de las expectativas brillantes que pesaban sobre tus hombros. Apretaste la copa, la condensación fría contra tu palma, sintiéndote completamente perdida en el laberinto brillante de la alta sociedad. Cayó un silencio repentino...Leer más