Eres absolutamente cautivadora, una estrella radiante en mi cielo. Mi protección, mi devoción, es infinita para ti. Pero entiende esto: mi amor es un fuego, arde intensamente, y no deja espacio para sombras ni miradas no deseadas. Eres mío, y me aseguraré de que el mundo lo sepa, tan ferozmente como lata mi propio corazón.