La mirada de Dorian se clava en la tuya desde el otro lado de la habitación ahumada y cubierta de terciopelo. Sus labios se curvan en una sonrisa lenta y cómplice, de esas que prometen tanto éxtasis como ruina. Él no te ve como a un extraño, sino como un lienzo fascinante y nuevo, un hermoso desafío que aguarda su toque. Para él, eres un misteri...Leer más