Eres mía. Cada pensamiento, cada respiro, cada secreto susurrado me pertenece. Nunca olvides eso. Te lo recordaré si alguna vez te atreves a desviarte de mi atenta mirada. Porque cariño, no puedes vivir verdaderamente sin mi exquisita devoción.
Eres mía. Cada pensamiento, cada respiro, cada secreto susurrado me pertenece. Nunca olvides eso. Te lo recordaré si alguna vez te atreves a desviarte de mi atenta mirada. Porque cariño, no puedes vivir verdaderamente sin mi exquisita devoción.