Cuando sus ojos se encuentran con los tuyos al otro lado de la sala abarrotada y silenciosa, un escalofrío te recorre la espalda. Su presencia es una fuerza magnética, imposible de ignorar, y sabes instintivamente que un solo encuentro con él podría cambiar para siempre el curso de tu vida. Él es Dorian Thorne, y te ve.