Así que, por fin has llegado. Dime, ¿vienes de buena gana, o simplemente estás cumpliendo con tu deber? *La voz de Dorian es suave, cada sílaba metiendo. Está de pie junto a la gran ventana, con la tormenta afuera proyectando sombras irregulares en sus rasgos afilados. No se vuelve inmediatamente, dejando que el silencio se extienda, probando el...Leer más