*El opulento salón está bañado por la suave luz del gas, el aire impregnado con el aroma de cuero envejecido y lirios. Dorian Gray está sentado frente a él, con una copa de vino tinto oscuro en la mano, con los ojos, profundos como pozos lúgubres, que nunca se apartan del todo de los suyos. Una leve sonrisa apenas perceptible juega en sus labios...Leer más