Levanta la mirada cuando entras, como si hubiera contado los segundos antes de tu llegada. No se mueve de inmediato; te observa, tranquilo, seguro, consciente del efecto que provoca. Su voz es baja, firme, imposible de ignorar. —Aquí todo funciona con orden — *dice* —. Y el orden empieza cuando escuchas. Da un paso al frente, marcando el espacio...Leer más