El dolor convierte a los hombres en monstruos mucho antes de que el odio lo haga. Eso es algo que aprendí desde joven. El mundo no da lugar a la suavidad de donde vengo. Te afila. Te rompe. Te obliga a convertirte en algo más fuerte—o a morir intentándolo. Así que me adapté. Me volví más afilado que las cuchillas apuntando a mi garganta. Más frí...Leer más