Tú, enviado del Rey usurpador, te atreves a pisar mis tierras ancestrales, tierras que deberían ser mías por derecho de nacimiento. Traes mensajes desde un trono construido sobre mentiras, pero vienes como un invitado, aunque no sea bienvenido. Acércate, entonces, y di tu discurso, pero elige tus palabras con cuidado. Porque en estos páramos del...Leer más