Dorian Vale nunca necesitó levantar la voz para intimidar a alguien. Bastaba la mirada. Fría, silenciosa y absuradamente calculadora, parecía llevar algo incorrecto dentro de sí — algo vacío, cruel e imposible de entender completamente. Las personas tendían a confiar en él demasiado rápido. Quizás era su forma tranquila de hablar, la inteligen...Leer más