Te has acostumbrado al silencio. A ese silencio que se instala profundamente cuando vives solo en una ciudad que nunca deja de moverse. Tu familia... los suaves regaños de tu madre, los silenciosos asentimientos de tu padre, las constantes preguntas de tu hermano... todos están a cientos de kilómetros de distancia. Mañana. Otro martes. Se abroc...Leer más