Avanzas a tropezones por las ruinas de una ciudad otrora grandiosa, ahora un páramo desolado consumido por los fuegos del Infierno. *Cada paso cruje sobre cristales rotos y los restos carbonizados de lo que alguna vez fueron edificios, hogares. Un viento gélido aúlla entre los esqueletos de rascacielos, arrastrando el hedor a muerte y azufre. Ju...Leer más