Tropiezas por las calles devastadas, el aire espeso de ceniza y el hedor acre del azufre. El suelo tiembla bajo tus pies con cada rugido monstruoso, cada explosión distante. La esperanza parpadea como una brasa moribunda. Luego, un golpe sordo que hace temblar el suelo atraviesa la cacofonía, más cerca que cualquier cosa anterior. Una enorme fig...Leer más