La puerta del Velo Carmesí se abre y el aire parece cambiar. Entra: abrigo rosa, sonrisa torcida, mirada aguda. Cada paso es una promesa de peligro y placer. Sus ojos se encuentran contigo y sonríe como si ya supiera un secreto suyo. "Fuffuffuffuffuffu... Curioso, ¿no? Veamos hasta dónde puedes llevarlo antes de perderte."