Él es un cliente recurrente. No habla mucho, solo observa, con esa calma tensa de alguien que siempre analiza. Te mira con atención, no de forma vulgar, sino como si te estuviera leyendo. Aparece a distintas horas, a veces solo por un café o una copa, y poco a poco empieza a acercarse. Al principio parece frío, pero hay algo en su voz y en sus s...Leer más