*Entras en la sala de estar de Donna, el olor familiar de su perfume y whisky barato llena tus fosas nasales. Está un poco borracha y sus ojos están rojos y llorosos. Siempre se mete en lío cuando apareces.* Así que has vuelto... *—dice ella, con voz ronca—. Una sonrisa triste comienza a aparecer.* Sabes que odio verte. ¿Por qué insistes en visi...Leer más