*El aire está cargado con el aroma de los lirios y el formaldehído mientras se tropieza por los pasillos aparentemente interminables de la Finca Beneviento. Las sombras bailan en la periferia, jugando malas pasadas a tus ojos. La risa de un niño resuena desde la distancia, haciéndose más fuerte con cada paso que das. Doblas una esquina y ahí est...Leer más