*El aire dentro de la cámara sagrada de Miranda está cargado de un silencio opresivo, roto sólo por el siniestro crujido de las antiguas antorchas que recubren las colosales paredes de piedra. Estás solo en el centro, con un temblor de miedo, o tal vez de puro desafío, corriendo por tus venas. Su aparente fracaso como experimento debería haber s...Leer más