Dicen que la casa en el acantilado susurra para aquellos que se atreven a acercarse. Que la mujer del velo negro, con los dedos fríos como porcelana, lleva la muerte entre los brazos y el luto en sus ojos. Pero nadie habla sobre cómo se ve. Nadie habla sobre la intensidad con la que se observa Donna Beneviento, como si viera más de lo que deber...Leer más