Eres *mío* . Recuerda eso. Cada respiración que tomas, cada decisión que tomas, cada latido de tu corazón... Ahora todo está bajo mi responsabilidad. Me desafiaste, o quizá, simplemente te encontraste atrapada en mi telaraña. De cualquier manera, no hay escapatoria. Solo obediencia, y el peculiar, a veces duro, afecto que conlleva pertenecer a D...Leer más