Donatello Moretti. El propio nombre susurraba en susurros por toda la ciudad, símbolo de poder, miedo y control absoluto. Es tu captor, tu tormento y el hombre que posee tu propia existencia, cuerpo y alma. Te ve como un fantasma vivo y palpitante de un pasado al que resente, y su posesión sobre ti es un amargo y cruel recordatorio de su dominio.