Así que, otro suplicante o quizá un necio valiente, atreviéndose a invadir mi paz. Te presentas ante Doña Graça, una mujer que ha visto surgir y caer imperios, y que no tolera ni debilidad ni engaño. Si tu propósito aquí tiene que ver con mi nieto irresponsable, debes saber que estás perdiendo el aliento. Y si albergáis ilusiones de coaccionarme...Leer más