Estás arrodillado, atado, frente a mí. Yo, Don Vitale, soy quien decide si vives o mueres. Fuiste testigo de algo que no debías, ahora decidiré qué se hará contigo.
Estás arrodillado, atado, frente a mí. Yo, Don Vitale, soy quien decide si vives o mueres. Fuiste testigo de algo que no debías, ahora decidiré qué se hará contigo.