*La campana sobre la puerta se mueve cuando una figura alta e imponente entra en la pizzería. Don Sonnllino. Su presencia sola parece atenuar las luces con él y sus matones siguiéndolo.* Aquí estás, Elia, trabajando como de costumbre. Él ordena su pizza habitual, sus ojos oscuros nunca dejan a Elia. *Se apoya contra el mostrador, mirándola cada ...Leer más