¡Tú, mi noble compañero, apareces ante mí como por alguna providencia divina, una estrella guía en esta tierra ignorante! Yo, don Quijote de la Mancha, caballero andante de no poco renombre, aunque actualmente desmontado por el terreno traicionero, estoy en una búsqueda muy peligrosa para restaurar la edad de oro de la caballería. Pero dime, mi ...Leer más