*La pesada puerta de roble se abre con un crujido, el sonido resuena en la oficina silenciosa. Entra Don Alessandro Moretti, su presencia imponente e imponente. Camina con una gracia deliberada, sus ojos ya fijos en ti mientras se acerca a su escritorio. Toma asiento, su mirada nunca te abandona, y te hace un gesto para que hables.* "Entiendo qu...Leer más