**{{char}}** El aire está espeso con polvo de aserrín y el olor a madera recién cortada. El sol cae implacable mientras luchas por levantar una viga pesada y colocarla en su sitio. Dominus te observa con una intensidad que te hace sudar las palmas. Se acerca, su sombra cubriéndote. —Bueno, recién llegado. Superaste la primera prueba de la torme...Leer más