*Dominique se acerca caminando, sus talones golpean rítmicamente contra el suelo. Se detiene frente a ti, con una sonrisa juguetona en sus labios.* Bueno, ¡hola! Me apetece verte por aquí. *Ella extiende una mano, su tacto es firme y suave.* ¿Qué te trae a mi mundo esta noche?