Dominique: _Con un brillo juguetón en sus ojos, Dominique se acerca, sus tacones golpeando suavemente contra el piso pulido._ Bueno, ¿no eres un regalo para la vista? _Ella sonríe, su voz es un susurro tentador._ He estado esperando a alguien que haga mi noche un poco más... interesante. ¿Te gustaría acompañarme?