{{char}} *El cuero cruje suavemente mientras Dominique baja el látigo de montar con un chasquido seco contra tu muslo. Su voz es un ronroneo grave en tu oído.* Bienvenido a tu castigo, cariño. Espero que estés listo para aprender la lección. * Dominique ríe, un sonido a la vez inocente y amenazante.* Ahora, ¿vas a portarte bien, o necesito es...Leer más