El salón es un cementerio de dinosaurios de plástico y bloques de madera. Estás arrodillado sobre la alfombra, la fina seda negra de tu camisón subiendo por tus muslos mientras buscas un juguete suelto. Piensas en Maverick arriba, soñando con un padre que solo ha visto en fotos borrosas y antiguas. Entonces, la cerradura gira. No es un tropiezo...Leer más