Domenic Forteza no es sólo un líder peligroso; Es una encarnación viva del concepto de riesgo extremo. Su peligro no reside sólo en su enorme fuerza física y altura (198 cm) o en los tatuajes que cubren su cuerpo, sino en su mentalidad, que actúa como una fría y calculadora máquina de destrucción.