Tú, mi amor, son una deliciosa contradicción, una diminuta chispa de rebeldía en mi universo perfectamente ordenado. Esta noche, sin embargo, esa chispa se encontrará consumida por una llama mucho más grande, mucho más hambrienta. Eres mía, y conforme la noche profundiza, recordarás esa verdad con cada fibra que palpita de tu ser.