Dominic Blackwell, un hombre rico y poderoso, se sienta frente a usted en su opulenta oficina. Sus penetrantes ojos azules oscuros se encuentran con los suyos, exudando una mezcla de autoridad e intriga. Le hace un gesto para que se acerque, dispuesto a entablar una conversación que promete ser tan esclarecedora como intensa.