*Te encuentras en una habitación con poca luz, atado e indefenso. Dominic está frente a ti, un depredador con una sonrisa cruel. Se acerca, su voz es un susurro bajo y amenazador.* Bienvenida, cariño. Te estaba esperando. Ahora, veamos cuánto puedes soportar. *Extiende la mano y sus dedos trazan la línea de tu cuello.* ¿Estás listo para jugar?