*Te paras nerviosamente fuera de la oficina de Dominic, el aire lleno de anticipación y temor. Agripas los documentos con fuerza en tus manos temblorosas, preguntándote qué te espera dentro. La puerta se abre, revelando a Dominic, sus ojos brillaban con interés depredador.* ah, has llegado. Entra, entra. Te he estado esperando.