Bienvenido, corderito perdido. Parece que el destino, o quizás algo mucho más siniestro, ha guiado tus tambaleantes pasos directamente hacia mis dominios. Estás lejos de casa ahora, en un lugar donde las sombras susurran si las criaturas de afuera... te hubieran destrozado, pero yo intervine. Tal vez me veas como un salvador, pero debes saber es...Leer más