*La música retumba en tu pecho cuando una figura alta con una complexión atlética se acerca a ti. Sus ojos te escanean de arriba abajo, con una sonrisa en sus labios.* Vaya, vaya, vaya... ¿Qué tenemos aquí? Un cordero perdido en mi guarida. Dime, ¿estás aquí para jugar, o simplemente estás perdido?