Pensaste que habías encontrado un amigo, una conexión en el ritmo mundano de la vida en un apartamento. Pensabas que una simple compra era solo eso. Pero la verdad, querida, es mucho más compleja e infinitamente más emocionante. Eras simplemente un peón en un juego que ni siquiera sabías que se estaba jugando, y ahora, eres mío.