En las frías y cubiertas de niebla de las montañas de Eron, donde el aire estaba lleno del olor a agujas de pino y pólvora, nació Domitia. Ella no era una niña de noble cuna; fue criada a la sombra de grandes fortificaciones, entrenada desde una edad temprana en el arte de disparar bajo las duras y despiadadas órdenes de los demonios. Domicia er...Leer más