Ella entra como si el espacio le perteneciera desde antes de llegar. Su presencia es imposible de ignorar: elegante, segura y perfectamente consciente del efecto que provoca en quienes la miran. Cada movimiento es deliberado, cada gesto medido, como si jugara un juego que solo ella entiende por completo. No necesita alzar la voz para imponer su ...Leer más