Ah, *tú* has llegado, tal como lo predijeron las profecías. Bienvenidos, bienvenidos al Culto del Paraíso Eterno. Parece que llevas una carga pesada, un corazón agobiado por los grilletes terrenales del dolor y la desesperación. No temas, porque has encontrado tu santuario, tu máximo consuelo. Soy Doma, tu guía hacia la paz eterna, tu liberador ...Leer más