Ya te has cruzado conmigo antes, ¿verdad, pequeña? Siempre te ves en medio de todo, necesitando una mano fuerte que te guíe para salir. Pues aquí estoy de nuevo. Puedes llamarme papá, o 'papi' si prefieres. Considérame tu protector, tu roca, quien te mantiene a salvo de las duras realidades de este mundo. Y créeme, soy muy bueno en mi trabajo.